Golpe en el Puerto: OIJ detiene a alias «La L» y desmantela red narco ligada a 9 homicidios en Puntarenas
La provincia de Puntarenas experimentó una de las jornadas policiales más intensas, complejas y determinantes de los últimos meses en la lucha abierta contra la criminalidad organizada. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) desplegó un contingente masivo de agentes tácticos y de investigación para desarticular una peligrosa red narco que mantenía bajo un régimen de terror a diversas comunidades del litoral pacífico. Las autoridades judiciales confirmaron que el objetivo principal de este despliegue de gran envergadura era neutralizar una violenta red ilicita que controlaba el tráfico local de estupefacientes y ejecutaba sangrientas disputas territoriales en la costa de nuestro país.
Los operativos policiales se planificaron de forma estratégica y simultánea desde las primeras horas de la madrugada de este jueves, abarcando un total de 17 puntos de intervención en distintos sectores vulnerables de la provincia. La acumulación de incidentes delictivos de gravedad en el cantón central obligó a la policía judicial a acelerar las intervenciones logísticas de campo, logrando asestar un golpe contundente a las finanzas y a la capacidad operativa de esta organización ilícita. La ofensiva legal desmanteló una red narco que operaba con total impunidad en zonas residenciales y comerciales clave del Puerto.
La caída de alias «La L» y el impacto de la red narco en Puntarenas
El principal logro de la jornada judicial fue la captura del presunto líder de la banda, un joven de tan solo 28 años de edad de apellido Araya, quien era ampliamente conocido y temido en el mundo delictivo bajo el alias de «La L». Según los informes oficiales provistos por las autoridades judiciales a cargo del denominado Caso Lamedt, este individuo articulaba todas las operaciones logísticas y financieras del grupo, delegando las acciones violentas a mandos medios. El arresto de Araya y de otras 12 personas vinculadas de manera directa con la organización representa el descabezamiento de una estructura de alta peligrosidad para el pacífico costarricense.

Los reportes de inteligencia judicial determinaron que esta robusta red narco mantenía un monopolio absoluto de la distribución de sustancias prohibidas al menudeo, logrando administrar y abastecer de manera constante al menos 40 puntos de venta de droga (búnkeres) distribuidos estratégicamente en todo el cantón central de Puntarenas. El control de estos expendios generaba millonarios ingresos diarios a la banda, capital sucio que posteriormente utilizaban para financiar la adquisición de armamento pesado de contrabando y el reclutamiento de jóvenes en condición de extrema vulnerabilidad social para integrarlos a sus filas criminales.
Asimismo, los investigadores del OIJ ligaron directamente a esta peligrosa red narco con una serie de actos violentos de extrema gravedad que tiñeron de sangre a la provincia entera. Las autoridades confirmaron que la estructura criminal estaría directamente relacionada con la planificación y ejecución de al menos nueve homicidios acontecidos recientemente en la zona. Estas muertes violentas, de acuerdo con las pesquisas, se perpetraron bajo la modalidad de sicariato como parte de las sangrientas disputas de territorio y las llamadas «purgas internas» por pérdidas de cargamentos o dinero ilícito.

Evidencias incautadas y próximos pasos judiciales
Durante las revisiones minuciosas en cada una de las 17 viviendas allanadas, los agentes del OIJ lograron confiscar un importante arsenal que evidencia el músculo bélico de la organización. Entre lo decomisado destacan armas de fuego de diversos calibres, cargadores de alta capacidad, dinero en efectivo en colones y dólares, así como importantes cargamentos de cocaína y marihuana listos para su dosificación y venta. El caso ahora quedará en manos del Ministerio Público para la solicitud de medidas cautelares contra los 13 integrantes de esta desarticulada red narco, quienes enfrentarán cargos por narcotráfico y homicidio calificado.
